El objetivo de la protección es la prevención de una “fuente” o causa que pueda generar la explosión. La solución técnica depende del estándar de EHSR de la directiva ATEX que cumpla de acuerdo con la categoría del equipo.
Un producto Ex debería ir rotulado con su correspondiente clase de temperatura. La temperatura clase corresponde a la máxima temperatura que superficial del producto. En función del tipo de protección empleada, la temperatura clase corresponde o bien a la temperatura máxima externa o bien a la temperatura máxima interna del producto.
En cualquier caso, la temperatura de funcionamiento debe ser inferior a la temperatura mínima de ignición de la atmósfera explosiva en la que el producto está instalado. El margen resultante entre temperatura de funcionamiento y temperatura de ignición es responsabilidad de los usuarios.